Si hablamos de la importancia que tiene el mantenimiento de aplicaciones es necesario entender que las aplicaciones no son productos tangibles, sino que se trata de herramientas que necesitan un mantenimiento posterior a su desarrollo que les permita adaptarse a las necesidades de un mercado en constante evolución, así como hacer frente a su competencia de manera eficaz.

De hecho, el mantenimiento de aplicaciones se define como el conjunto de habilidades y requisitos para mejorar el soporte en los sistemas de aplicaciones, ya que permite la resolución de problemas (como virus), la modificación de eventos y el mantenimiento en los softwares heredados o antiguos que se ejecutan en un entorno reduciendo así los tiempos perdidos por el mal funcionamiento de una aplicación

La mayoría de las empresas se centran en mantenerse al día con los últimos lanzamientos, tendencias y tecnologías para evitar perderse nuevas funciones cruciales. Sin embargo, aquellas que desean mantenerse ágiles en el dinámico entorno empresarial deben repensar a fondo su enfoque y siempre tener sus aplicaciones en perfecto estado, sin fallas.

Es por ello, que los proveedores de sistemas ERP en la nube, por ejemplo, están lanzando nuevas versiones de software a sus clientes, de forma tal que se pueda generar la buena práctica de mantenimiento de aplicaciones en los negocios.

Esta es una estrategia proactiva que hacen llamado a la acción cuando se anticipan nuevas versiones de software, dichos socios no solo evitan los impactos negativos, sino que también ayudan a las empresas a mantenerse a la vanguardia. Es de relevancia tener en cuenta que, el soporte y mantenimiento de aplicaciones es crucial para el éxito de su sistema y empresa, por lo tanto, debe ubicar un proveedor adecuado.

Por otro lado, las mejores prácticas de mantenimiento de aplicaciones en las empresas incluyen en primer lugar la garantía de que el personal que supervisa el mantenimiento esté bien capacitado. Debe haber una estrategia bien documentada, sistemática y orientada al proceso, creando un escenario para probar los resultados e incluir al usuario final en el proceso de ejecución de la aplicación de software. Todo esto garantiza que el software sea de primera calidad con mínimos errores.

Fases para realizar el mantenimiento de aplicaciones:

 

  • Corregir: es el momento en que se aplica todo lo necesario para solucionar problemas y corregir los errores descubiertos por los usuarios o los informes relacionados con eventos no deseados dentro del sistema, es decir eliminar virus, cambiar las programaciones, verificar las alertas, entre otros.

 

 

  • Adaptar:  la segunda fase es donde se revisa y ejecuta cualquier modificación y actualización del sistema con el único fin de mantener el software libre de incidencias y ajustar según los requerimientos del negocio.

 

 

  • Perfeccionar: es el momento de realizar el mantenimiento de aplicaciones teniendo en cuenta los objetivos a largo plazo, es decir se verifica que el sistema ha quedado en perfecto funcionamiento.

 

 

  • Prevenir: Es la última fase y es donde se deben tomar medidas preventivas para asegurar de que los errores o fallas no vuelvan a ocurrir en un corto plazo.

 

Estas son fases que se deben seguir para lograr un mantenimiento de aplicaciones predictivo, ya que la inversión en los sistemas que mejoran la eficacia de la empresa no es cualquier cosa, lo que hace imprescindible este tipo de acciones es evitar que los softwares sean vulnerables a las pirateadas, el cumplimiento de las expectativas del cliente y que los usuarios sientan flexibilidad.

En el mundo de los negocios, siempre debe haber una planificación y preparación rigurosas para que todo funcione, por lo tanto, el mantenimiento de aplicaciones se considera parte del ciclo de vida del desarrollo de software. Si quiere ampliar conocimiento sobre qué es el outsourcing de software, puede visitar TIPSE